Cuando
se sumerja en esta página, usted estará tocando
el corazón de la vidala. Los ecos del cerro tucumano le
irán arropando el alma. La música y el canto de
Rolando "Chivo" Valladares se beberán entonces
sus ojos lentamente y en el rumor de la siesta caminarán
los pañuelos de una zamba. El Chivo le escanciará
un vino tinto virtual y abrirá las ventanas de las nubes
para darle un abrazo. En este rincón, encontrará
no sólo una astilla de su vida, sino también su
huella musical en esta tierra y testimonios de amigos, que siguen
aún sorprendidos por este tarco viejo, en cuyas ramas brota
la sabiduría y un silbido hecho árbol.